

Situada en el corazón de la República, la provincia de La Pampa, además de ofrecer su dilatada extensión a la curiosidad de los viajeros, constituye una encrucijada de grandes rutas troncales, donde convergen caminos desde todos los rumbos y conforma, por tal motivo, un lugar de paso para el tránsito de turistas y comercial. No todo su territorio concuerda con el significado de su nombre: planicie sin árboles con cobertura permanente de pastos, dado de que aquí se alternan valles, hondonadas, lagunas estacionales, bosques de caldén -árbol típico- y extensas zonas cultivadas. Más allá de los trigales y campos de pastoreo, en los agrestes desiertos, el monte bajo introduce una sensación de monotonía que se ve alterada por la presencia de serranías de notable belleza: así surge Lihué Calel, destacado reservorio florístico y arqueológico, convertido en Parque Nacional. En la región central o de transición están las Salinas Grandes de Hidalgó, de importancia vital para la economía provincial, donde se explota e industrializa la sal. La región del Suroeste es ya desierto prepatagónico y una de las puertas del Sur Argentino. Aquí se encuentra una de las subzonas de mayores pósibilidades de desarrollo económico, sustentada sobre la gran represa Casa de Piedra y el dique y usina 25 de Mayo.
















SOLEDAD EN LA PAMPA

No hay comentarios:
Publicar un comentario